23 de Marzo 2006

Oakensiel.

-¡¿Qué?!-Su primera reacción fue llevar la mirada instintivamente hacia su pecho descubierto. No tenia nada, ni una cicatriz, ni siquiera la herida que le había producido la flecha de Sagitario.

-No te preocupes, ya todo pasó-. Sonrió-. Te pude coger a tiempo. Llegastes hace un par de días con un gran estruendo en el cielo. Tu nave se estrelló a unos kilómetros de aquí. Pin, mi tortuga, es muy lenta, la pobre están vieja… que tuve que mandar a Buba a ver si encontraba a algún superviviente.
Estabas inconsciente y ese dardo se clavaba cada segundo. Solo había que verte, tan pálido y desvanecido. No fue difícil sacarte el tocón de madera que tenías por corazón.

-¿Y qué llevo ahora? ¿Cómo puedo vivir, respirar, sentir… sin corazón?- Nuestro amigo se incorporó en la cama para ver a la abuela mejor.

-Bueno, eso es sencillo, tratándose de un ser como tú, para mi bastante extraño, pues solo me he relacionado con hadas y seres del bosque. Decidí ponerte un fruto del Oakensiel.
oakesiel.JPG
-¿El Oaquiensiel? ¿De quién? ¿Quién me ha donado su corazón?- Los ojos se le abrían más y más.

-¡Ja, ja, ja! No es nadie, es algo, un árbol. Rásselas, te puse una almendra como corazón. Ahora tienes el corazón de una almendra.
prunus-amygdalus_almendra.jpg
…fin de la transmisión diaria.

Posted by eolovano at 23 de Marzo 2006 a las 06:10 PM
Comments

Normalmente no notamos como late el corazón, yo lo sentí ayer viendo una puesta de sol impresionante, se me pusieron los pelos de punta y un escalofrio me recorrió. Entonces respiré hondo y sentí como latía mi corazón....

Posted by: inmica on 31 de Marzo 2006 a las 07:46 PM

AY! Zagalica. Tenemos muy olvidado nuestro corazón.
Pero está dentro de nosostros y es el motor que nos mueve, más importante que la mente.

Un abrazo.

Posted by: rásselas on 10 de Abril 2006 a las 10:10 AM
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