Interludio:
Ya lo dice la canción de Silvio: lo más terrible se aprende enseguida
y lo hermoso nos cuesta la vida.
La madrugada del domingo di otro paso más en mi proceso particular de aprendizaje de todas las cosas bellas que tiene la vida. Porque para asimilar la belleza, no se puede ir corriendo, hay que tomarse su tiempo y degustar cada minuto, cada segundo
en cada sístole y cada diástole.
Quiero prescindir de lo instantáneo y saborear con buen paladar del mejor vino, de la mejor compañía.
Esta vez no voy a hablar de ello, me lo quedo para mí.
...fin de la transmisión diaria.